El sistema VeriFactu es una de las medidas impuestas por la Agencia Tributaria bajo la Ley Antifraude para evitar el fraude fiscal y la evasión de impuestos.
Todos los sistemas informáticos de facturación o SIF estarán obligados a realizar varios procesos: enviar a Hacienda los datos de las facturas emitidas, generar una huella que irá encadenada con la huella de la factura anterior e incluir en la factura un texto indicando que es una factura VeriFactu y un código QR.
Todas nuestras aplicaciones, se encuentran adaptadas a la norma desde Junio de 2025.
Los datos que se enviarán son el número de la factura, la serie, la fecha, el importe, el destinatario, y aspectos que definen el tipo de factura, simplificada, completa, rectificativa, exenta, etc.
Además del código QR, el software también añadirá a las facturas un texto que indica que esa factura ha sido verificada. Así, incluirá en una parte visible de la factura la palabra “VeriFactu”.
El cumplimiento de VeriFactu también asegura que las facturas emitidas no puedan ser alteradas, ya que se rompería el encadenando entre facturas que asignó el SIF, garantizando de este modo la conservación, trazabilidad, integridad, legibilidad e inalterabilidad.
A partir de dicha fecha, cualquier software que no esté adaptado a la norma, será ilegal y las empresas se arriesgan a una multa fija de 50.000€ por cada ejercicio por la mera tenencia de dicho software.
No afectará a las empresas acogidas al SII (suministro inmediato de información *IVA MENSUAL*) ni las empresas que presentan sus impuestos en los territorios de régimen fiscal foral de Navarra y el País Vasco.
Tampoco está obligado a VeriFactu el Régimen Especial de Agricultura, Ganadería y Pesca.
VeriFactu es una medida de la Ley Antifraude y la Factura Electrónica es una medida de la Ley Crea y Crece.
En cualquier caso, los sistemas informáticos de facturación deberán actualizarse ante ambas medidas cuando llegue el momento. Para VeriFactu, hay establecida una fecha que, si no hay ningún cambio de última hora, será el 1 de enero de 2026. Con respecto a la Factura Electrónica se retrasará hasta 2026 para las empresas que facturen más de 8 millones de euros, y hasta 2027 para el resto de las empresas.

